El nuevo capítulo de Inzide, que publicó 9z Team, cuenta la historia de Unknown, el jugador de Free Fire que no paró de superar obstáculos.

Lucas “Unknown” Suárez de La Matanza, Provincia de Buenos Aires, juega a Free Fire para 9z Team. Antes de alcanzar su gran actualidad, el joven argentino no la tuvo para nada sencillo. Luchador, de familia humilde y con una gran mentalidad.

Lee también: Free Fire: Bermuda 2.0 ya tiene fecha de lanzamiento

Al nacer, su padre biológico lo abandonó. Su madre, Silvina, crió a él y a sus tres hermanos. Con ella tiene una relación especial. “Siempre nos dio todo lo que pudo. A veces no comía ella para que comamos nosotros. Nos compraba ropa y para ella nada”, comentó Unknown. 

Su padre adoptivo, con quien también tuvo una relación muy cercana, murió hace unos meses. Pasaban mucho tiempo juntos y Unknown disfrutaba mucho de su compañía. “Yo creo que estaría muy orgulloso de mí”, dijo emocionado.

Su hermano de 25 años está en la cárcel. Tiene tatuado su nombre en la muñeca y con una sonrisa contó: “Mi hermano siempre me dijo que no haga las cosas que hizo él. Y está orgulloso de mí porque yo estoy haciendo las cosas bien […] Yo prefiero estar jugando al Free Fire que estar robando o algo de eso. Prefiero jugar en casa, tener tranquila a mí mamá. Creo que es lo mejor que hay”, explicó el jugador de 16 años. Para su corta edad se lo nota muy maduro. 

De chico Unknown contó que iba mucho a jugar al ciber. Con sus amigos jugaban Counter-Strike: Global Offensive y otros juegos de PC. Hasta que se pudo comprar un celular. Un día, uno de sus amigos lo alentó a descargar Free Fire. “Nos pusimos a jugar clasificatoria. Y no entendía nada yo. Ese día nos re-gustó. Viciamos como hasta las cinco de la mañana”, contó.

Lee también: Ingresos de juegos para celulares en Navidad fue mayor que en 2019

Su celular era un Samsung J7. Le andaba todo trabado. Ya que no tenía un buen procesador, ni buena RAM, ni nada de eso. Solo jugaba PvP (Jugador contra jugador). Así continuó hasta febrero de 2020, cuando él y su mamá compraron un celular. Les costó $33,000 AR, valor que casi duplica el salario mínimo nacional de ese momento ($16,800 AR). Y ese mismo mes empezó a jugar torneos importantes y comenzó a hacer valer la inversión en su nuevo dispositivo.

En este enlace tienes el capítulo completo de “Inzide”, producido por 9z y publicado en la plataforma de streaming de Claro.

Te puede interesar